“Cumpliendo con las debidas medidas de bioseguridad, los católicos podemos ir al supermercado, a bancos, parques, salir de compras por el centro, ir a bares, reunirnos en familia, ir al gimnasio, etcétera, pero continuamos siendo privados de nuestro derecho a la práctica del culto religioso. Tenemos vedada la asistencia a la santa misa”, afirma una misiva enviada al gobernador, Juan Manzur, con la rúbrica de cientos de firmas.

En una carta los laicos católicos piden al mandatario la pronta aprobación del protocolo para la celebración de las misas, con asistencia de fieles, que el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, presentó hace más de un mes. “Habiéndose flexibilizado actividades no esenciales en lugares cerrados, bajo protocolos sanitarios y, convencidos de que la práctica del culto religioso contituye una actividad esencial para los católicos”, los fieles católicos pidieron que se autorice el oficio de las misas en todas las iglesias. El escrito fue presentado por Mara Mockevich, Alejandra Gauna y Montserrat Salsench.